El Programa Comunista (1972-2016)

Presentación del Partido Comunista Internacional.

El Partido Comunista Internacional nace en 1952 de una escisión en el seno del Partido Comunista Internacionalista. Este último se constituyó en Italia en la clandestinidad, en 1943, durante la segunda guerra mundial, promovido por militantes de la "Izquierda Comunista", corriente que fundó el Partido Comunista de Italia y lo dirigió, de 1921 a 1923, en medio de crecientes desacuerdos con la dirección de la Internacional Comunista (IC). La detención por los fascistas de Amadeo Bordiga y otros dirigentes de la Izquierda, permitió a la IC nombrar una dirección en torno a Antonio Gramsci en línea con una orientación cada vez más en contradicción con los principios comunistas.

El Partido Comunista Internacionalista, que publicaba el periódico Prometeo, se encontraba presente solo en el norte de Italia ya que, debido a la linea del frente, estuvo separado del resto del país. No es más que a partir de 1945, al final de la guerra, que los contactos pudieron renovarse con los militantes del centro y el sur, quienes se habian organizado como Fracción de Izquierda de los Comunistas y Socialistas Italianos. A partir de allí el PC Internacionalista publica en Italia el periódico Battaglia Comunista y la revista teórica Prometeo (que antes era el título del periódico). En Francia sus partidarios se organizarán en una Fracción Francesa de la Izquierda Comunista Internacional que publicarán L’Etincelle [La Chispa, NdR], y luego L’Internationaliste (los militantes en desacuerdo con el PC Internacionalista, la “Izquierda Comunista de Francia”, publicarán Internationalisme).

La confusión y las divergencias existentes en el seno del PC Internacionalista se cristalizarán en dos tendencias ; estas se expresaban en muchos puntos : el analisis del imperialismo, la naturaleza de la URSS, la cuestión sindical, la participación en las elecciones, la actitud respecto a las luchas de liberación nacional, etc.

Fundamentalmente, la tendencia reunida alrededor de Amadeo Bordiga consideraba que la situación permanecería todavía contrarrevolucionaria durante muchos años ; en tales condiciones la tarea más importante sería el trabajo teórico y programático de restauración del marxismo y del programa comunista, desfigurado no solo por el estalinismo, sino también por la mayor parte de los movimientos anti-estalinistas (trotskistas y otros) ; la intervención práctica en las luchas obreras era indispensable, pero seria caer en el activismo creer que la misma pudiera dar más que resultados parciales. La otra tendencia, encabezada por Onorato Damen, estimaba que eso significaba negar la acción práctica y las potencialidades que esta acción pudiera suscitar.

Luego de la escisión, el Partido Comunista Internacionalista de Damen y sus camaradas siguió publicando Battaglia Comunista y Prometeo. Este partido todavia existe, y hoy es la principal sección de la Tendencia Comunista Internacionalista (que toma el puesto del Buró Internacional por el Partido Revolucionario) : la TCI publica en varias lenguas (ver el sitio).

El grupo alrededor de Bordiga, que enseguida toma el nombre de Partido Comunista Internacional, publicará en italiano Il Programma Comunista ; los militantes franceses publicarán primero el boletín Travail de Groupe, luego la revista teórica Programme Communiste y el periódico Le Prolétaire.

Durante el periodo que siguió, el PCI llevará a cabo un trabajo intenso de clarificación teórico-programático para sacar las “lecciones de las contrarrevoluciones” y demostrar que sus causas no se encontraban en las insuficiencias del marxismo y el programa comunista ; por el contrario, solo el marxismo integral e invariante podía explicar lo que habia pasado y descifrar la naturaleza capitalista de Estado de los países que se pretenden “socialistas”, y que solo el programa comunista original podía servir de guía para la futura revolución. A los trabajos históricos y teóricos sobre la revolución rusa, la cuestión china, el curso del imperialismo mundial, la economía marxista, las luchas de liberación nacional (contra el indiferentismo de cara a esas revoluciones burguesas), etc. se agregaban aquellos más políticos sobre las cuestiones “tácticas” (abstencionismo electoral…) u organizacional (“centralismo orgánico” en vez de “centralismo democratico”, carácter internacional del partido, etc.).

A mitad de los años sesenta, una crisis interna produjo una escisión, en Francia por militantes opuestos a Prolétaire que denunciaban el hecho de su aparición como una manifestación de “activismo” (poco después se separarán y publicarán, unos Le Fil du Temps y otros Invariance que luego de varios años terminan por rechazar el marxismo y la revolución social) ; y en Italia, un grupo que publicará Rivoluzione comunista que de nuevo cuestiona la táctica abstencionista y la critica al centralismo democrático.

Como respuesta a esta crisis, el PCI adopta las Tesis de Nápoles y Milán y reafirma la importancia del centralismo orgánico : el principio democrático debe ser rehusado dentro de la vida política interna del partido, de la misma manera en que debe ser denunciado y combatido en la lucha social. El partido revolucionario de clase no puede funcionar como los parlamentos burgueses ; debe cuidar de tener la más grande homogeneidad política posible, única manera real, no “burocrática” o artificial, de llegar a la unidad de pensamiento y acción, indispensable para convertirse en el estado-mayor de la clase obrera en guerra contra el capitalismo.

A comienzos de los años setenta, nuevas divergencias llevarán a la escisión del grupo “florentino” (por estar situado su sección en Florencia, Italia), conocido por el nombre de su periódico Il Partito Comunista (este grupo existe todavía y publica también en inglés y español : El Partido Comunista,The Communist Party, sitio : international-communist-party.org). Al comienzo, las divergencias se centraban en la cuestión sindical ; los florentinos planteaban que la CGIL y la CGT eran verdaderos sindicatos de clase que había que defender contra proyectos de fusión con otros sindicatos. Pero, en el curso de las discusiones, mostró que las raíces del error de análisis se encontraban en las desviaciones idealistas con respecto a la concepción del partido y su actividad.

Permaneciendo a talla reducida, durante los años setenta, el PCI tuvo un cierto desarrollo y una extensión de su red internacional, más allá de Italia y Francia. Nacerán nuevas publicaciones en diversas lenguas y países : en inglés (revista Communist Program) ; en España (revista El Programa Comunista, periódico El Comunista) ; en Suiza (Le Prolétaire, como suplemento suizo), en Bélgica (suplemento belga a Le Prolétaire) ; en los países escandinavos Kommunistik Programma y el boletín Kommunistik Fackopposition) ; en América Latina (periódico El Proletario, y los boletines Espartaco en Venezuela y Proletario en Brasil) ; en Argelia (periódico El Oumami) ; en Grecia (revista Kommunistik Programma) ; en turco (boletín Enternasyonalist Proleter), en árabe, etc.

Pero a comienzos de los años 80, el partido entró en una profunda crisis que hizo volar en pedazos su estructura internacional ; muchos militantes atribuían a las insuficiencias políticas, teóricas o programáticas, el estancamiento de su desarrollo o su retraso, sin ver que la misma había sido provocada por un giro de la situación mundial ; en un tiempo sacudida por la crisis económica general, la burguesía logró tomar de nuevo el control de la situación, aplastando las agitaciones obreras en Polonia y en Irán [derrotando la larga y potente huelga de los mineros en Inglaterra, en los años del virreinato Tatcher-Reagan, NdR), castigando con más explotación a los proletarios de los países imperialistas desarmados por la colaboración de clases. Los militantes que, cegados por sus ilusiones en la cercanía de un periodo de reanudación revolucionaria, y creyendo encontrar remedio a las dificultades que vivian con la revision más o menos grande del programa del partido, se dispersarán rápidamente ; solo El Oumami se mantuvo durante 3 o 4 años.

Para los otros, comenzó un trabajo de reconstitución de la organización en linea con las posiciones clásicas del PCI, pero sobre la base de un balance de las insuficiencias y errores cometidos en diferentes campos que habrian empujado a la crisis. Ciertos militantes, que consideraban inutil y hasta peligroso hacer este balance, negarán asociarse a este trabajo. Todavía existen y siguen llamándose Partido Comunista Internacional, publicando en italiano el periódico Il Programma Comunista, así como el boletín en inglés : The Internationalist (sitio : partitocomunistainternazionale.org).

El Partido Comunista Internacional (Programme Communiste) ; en italiano, el periodico Il Comunista y el boletín Il Proletario ; en español el periódico El Proletario y la revista El Programa Comunista, así como un suplemento consagrado a Venezuela ; en inglés el boletín Proletarian ; y en Internet el sitio pcint.org.Su objetivo fundamental sigue siendo el mismo : trabajar sobre la base del comunismo invariante, evitando las desviaciones atendistas o activistas, por la constitución del futuro partido mundial de la clase, teniendo como tarea centralizar las fuerzas proletarias en la revolución comunista internacional.



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